Cómo crear tu cuenta regresiva
Hay quien dice cuenta atrás y quien dice cuenta regresiva, pero es exactamente lo mismo. Se prepara en tres pasos:
- Elige la fecha.
- Indica la hora exacta: las 9:00 si es la hora del examen, las 15:30 si es cuando sale el avión.
- Escribe un título si quieres, como «Vacaciones», «Examen de inglés» o «Cumple de Lucía».
Compártela con un enlace
Cada cuenta regresiva tiene un enlace para compartir. La fecha, la hora y el título van dentro de la propia dirección, así que no se guarda nada en ningún servidor: quien abra el enlace verá tu cuenta atrás con su título, sin registrarse ni instalar nada.
Esto tiene dos consecuencias prácticas. Si cambias la fecha o el título, vuelve a copiar el enlace, porque el anterior sigue apuntando a lo de antes. Y como el título viaja a la vista dentro del enlace, no escribas nada que no quieras que lea quien lo reciba.
Siempre en tu hora local
La cuenta atrás usa la zona horaria del dispositivo en el que se abre. No tienes que pensar en husos horarios: si pones las 20:00, son las 20:00 de tu reloj.
Tenlo en cuenta si compartes el enlace con alguien que vive en otra zona horaria, porque lo verá con la hora de su propio dispositivo. Para Año Nuevo es justo lo que quieres, ya que cada uno cuenta hasta su medianoche. Para un momento único, como un directo que empieza a la vez para todos, dile a la otra persona la hora equivalente en su zona.
Qué pasa cuando llega a cero
Al llegar a cero, la página lo celebra en pantalla y suena un aviso. Para oírlo, la página tiene que estar abierta: si cierras la pestaña, el ordenador se suspende o el móvil se bloquea y congela el navegador, el sonido puede llegar tarde o no sonar. En el iPhone, el interruptor de silencio puede silenciarlo, y hace falta tocar la pantalla una vez antes de que la página pueda emitir sonido.
Para verla en grande en una fiesta o en clase, usa la pantalla completa (la tecla F en el ordenador). Mientras cuenta, la página intenta que la pantalla no se apague en los navegadores que lo permiten.
Ideas para usar una cuenta regresiva
Cualquier cosa que esperes con ganas, o con nervios, cabe en una cuenta atrás:
- Vacaciones y viajes: los días que faltan para la playa, el pueblo o ese viaje que llevas meses planeando.
- Exámenes: los finales, el examen de conducir o unas oposiciones. Ver los días que quedan ayuda a repartir el temario.
- Cumpleaños y aniversarios: compártela con la familia o con el grupo de amigos para que todos vean cuánto queda.
- Lanzamientos: el estreno de un proyecto, la apertura de una tienda o una campaña que empieza a una hora concreta.
- Bodas, jubilaciones y fin de curso: fechas que se esperan durante meses y que se disfrutan más viéndolas llegar.
- Eventos en directo: ponla en pantalla completa en un proyector para que el público vea los últimos segundos.