Temporizador, cuenta atrás o minutero: lo mismo con distinto nombre
Hay quien lo llama temporizador, quien dice cuenta atrás y quien todavía piensa en el minutero de cocina, ese que se giraba con la mano y hacía tic tac junto a los fogones. En muchas casas se le dice directamente timer. Todos hacen lo mismo: eliges un tiempo, empieza a bajar y te avisa cuando llega a cero.
Un temporizador online tiene algo que no tienen el del horno ni el del microondas: lo ves en grande, en la pantalla que ya tienes delante, y te dice a qué hora exacta terminará. No lo confundas con el cronómetro, que cuenta hacia arriba desde cero y tiene su propia página.
Tres maneras de poner el tiempo
Usa la que te resulte más cómoda, las tres llevan al mismo sitio. El máximo es de 99 horas, 59 minutos y 59 segundos, y los últimos tiempos que has usado se quedan guardados como accesos rápidos: si cada mañana pones 4 minutos para el té, al día siguiente lo tienes a un toque.
- Arrastra el dial. Desliza el dedo o el ratón alrededor del círculo y verás cómo suben o bajan los minutos. Es lo más rápido en el móvil cuando no necesitas un tiempo exacto al segundo.
- Escribe el tiempo. Toca las horas, los minutos o los segundos y teclea la cifra. Va genial para tiempos raros, como 7 minutos y 30 segundos.
- Toca un tiempo predefinido. Hay botones de 1, 3, 5, 10, 15, 20, 25, 30, 45 y 60 minutos. Un toque y listo.
Mientras cuenta: pausa, reinicio y +1 min
Con el temporizador en marcha puedes pausar y reanudar cuando quieras, o reiniciar para volver al tiempo de partida. El botón +1 min añade un minuto más sin parar la cuenta. Es justo lo que necesitas cuando pinchas el bizcocho, todavía sale húmedo y no te apetece empezar de cero.
También verás la hora a la que terminará, por ejemplo a las 18:42. Si te vas a otra habitación o a otra pestaña, sabes de un vistazo cuándo tienes que volver, sin hacer cuentas.
Qué pasa cuando el tiempo se acaba
Al llegar a cero pasan tres cosas a la vez. El sonido se repite hasta que lo paras, o durante 2 minutos si no estás cerca. La pantalla palpita, para que lo notes aunque tengas el volumen bajo. Y el título de la pestaña cambia para decirte que el tiempo ha terminado, así lo encuentras aunque tengas veinte pestañas abiertas.
Si quieres, también puedes activar las notificaciones del navegador, que te avisan aunque estés en otra ventana. Solo funcionan si tú las activas y das permiso al navegador.
Modo repetir para intervalos y entrenamientos
Con Repetir activado, el temporizador vuelve a empezar solo con el mismo tiempo cada vez que llega a cero. Es lo que necesitas para entrenar por intervalos: pon 1 minuto y cambia de ejercicio cada vez que suene, sin tocar la pantalla con las manos sudadas.
También sirve para cosas menos deportivas: un aviso cada 30 minutos para levantarte de la silla, beber agua o descansar la vista, o rondas fijas en un juego. Para cortar la serie, desactiva Repetir o reinicia el temporizador.
Sonidos, volumen, temas y pantalla completa
Hay cinco sonidos: campana, carillón, madera, pitido y uno suave. Se generan en el propio navegador y tienen su control de volumen. Para estudiar en una biblioteca basta el suave a volumen bajo; en una cocina ruidosa, mejor la campana o el pitido.
En pantalla completa el temporizador ocupa todo el monitor, muy útil en una pizarra digital o con un proyector. Mientras cuenta, la página intenta mantener la pantalla encendida en los navegadores que lo permiten. Y si el tema oscuro que viene de serie no te convence, hay otros tres: uno claro, uno negro y uno claro de tono cálido.
Para qué uso un temporizador cada día
Algunas ideas, con tiempos que suelen funcionar bien:
- Cocina: la pasta según lo que diga el paquete, el arroz, unos huevos o el horno. Con +1 min ajustas sobre la marcha sin perder la cuenta.
- Estudio: bloques de 25 o 45 minutos con una pausa corta entre medias. Si quieres el método completo, el temporizador Pomodoro lleva la cuenta de las sesiones por ti.
- Entrenamiento: planchas, estiramientos o el descanso entre series, con el modo repetir para encadenar intervalos.
- Siesta: 20 minutos para una cabezada corta en el sofá. Si de verdad tienes que despertarte a una hora, lee antes el apartado sobre móviles.
- En clase: el tiempo para un ejercicio, un examen corto o un debate, en pantalla completa para que toda la clase vea cuánto queda.
- Presentaciones y reuniones: si tienes 10 minutos para hablar, pon 10 y fíjate en la hora de fin. Se acabó lo de pasarte sin darte cuenta.
- Juegos: turnos de un minuto para adivinar palabras, rondas de dibujo o el tiempo de cada jugada.
Móviles y pestañas en segundo plano: lo que conviene saber
El tiempo se calcula con el reloj del dispositivo, no contando segundos uno a uno. Por eso la cuenta sigue siendo exacta aunque el navegador ralentice una pestaña oculta, y si recargas la página con un temporizador en marcha, continúa donde estaba.
Lo que ninguna página web puede hacer es sonar si no está abierta. Si cierras la pestaña, el ordenador entra en reposo o el móvil se bloquea y congela el navegador, el aviso puede llegar tarde o no sonar. En el móvil, lo más seguro es dejar la página delante y la pantalla encendida.
En el iPhone, el interruptor de silencio puede dejarlo mudo, y hay que tocar la pantalla una vez antes de que la página pueda emitir sonido. Si el temporizador es para algo que no puede fallar, pon también una alarma en el propio teléfono.
Atajos de teclado en el ordenador
Si estás con el teclado, no hace falta ni tocar el ratón:
- Barra espaciadora: iniciar o pausar.
- R: reiniciar.
- F: pantalla completa.
Gratis, sin registro y sin instalar nada
Walnut Timer funciona en el navegador y no pide cuenta. Tus ajustes y los últimos tiempos que has usado se guardan en tu propio navegador, en ese dispositivo. Si borras los datos de navegación se borran con ellos, y en otro móvil u ordenador empiezas de cero.